Experimento demostró la demanda de energía que una persona requiere para cumplir con el deber cívico de censar. La persona monitoreada recorrió 6,24 kilómetros y quemó 387 calorías durante la jornada.

Un aspecto fundamental para desarrollar el Censo 2017 fueron los censistas encargados de aplicar las encuestas, aunque algunos solo debieron censar una casa, hubo otros que debieron recorrer distancias más largas y, por ende, gastar más energía. En este sentido, vale preguntarse ¿cuánto esfuerzo demandó dicha tarea?

Para poder conocer más en detalle la distancia recorrida, las calorías quemadas e incluso de la frecuencia cardiaca registrada durante la actividad, Huawei Chile decidió medir estos aspectos mediante un smartwatch Huawei FIT en uno de los voluntarios.

El censista seleccionado fue Gustavo Masferrer, un joven de 26 años, estudiante de kinesiología, quien quiso ser parte de este experimento para registrar la exigencia que le demandó este trabajo.

“Comencé la noche anterior usando el Huawei FIT, ya que este mide la calidad y las horas de sueño que uno tiene, lo que era fundamental para tener una buena jornada. Una vez que empezó el día, el reloj me indicaba los pasos, kilómetros y calorías que iba quemando, incluso la frecuencia cardiaca. Me pareció un experimento interesante porque la verdad es que la gente no se imagina todo lo que uno camina realizando esta labor”, comentó Masferrer.

Gustavo censó 20 familias durante la jornada en un sector de la comuna de Las Condes. Una vez terminada la jornada, se pudo apreciar que este censista voluntario recorrió 6,24 kilómetros (lo que equivale a la distancia entre Manquehue y Baquedano), quemó 387 calorías y su frecuencia cardiaca varió desde 74 hasta 139 pulsaciones por minuto.

Masferrer explicó que su mayor gasto de energía se enfocó en resolver las problemáticas que se generaron, indicando que le cambiaron en más de una oportunidad la zona a censar. Pero a pesar de los obstáculos, calificó positivamente la experiencia.

“Me quedo contento con este experimento, ya que pude darme cuenta de toda la actividad física que realicé durante la jornada y que es un reflejo de todos aquellos que fuimos a cumplir con nuestro deber cívico. En la noche tuve dos horas y media de sueño profundo, lo que me ayudó a mantenerme activo y hubo un momento en que llegué hasta las 139 pulsaciones, lo cual significa un gasto de energía importante”, finalizó.